Love, Capitulo 71.
Love.
Capitulo 71.
Suspiré un poco cansada mientras esperábamos nuestras maletas. Más bien, Nick las esperaba. Eran casi las diez de la noche y yo solo quería dormir. Sonreí cuando le traía mis maletas y otro chico iba atrás con las demás, tomé uno de los bolsos y caminamos hasta la Camioneta que nos esperaba.
El Chofer de Nicholas era muy eficiente. Subí a esta mientras ellos acomodaban todo, recosté mi cabeza mientras acariciaba mi barriga. Poco después Nicholas subió, abrasó mis hombros y recosté mi cabeza en su pecho, donde cerré mis ojos, y pude dormir la hora que tardaríamos en llegar.
... Cuando volví a abrir mis ojos, Nicholas estaba fuera del auto tratando de despertarme, me acomodé y miré a mi alrededor, bostecé y me bajé lentamente, el me abrasó y le indicó al Chofer que dejara todo adentro, el se ocuparía luego. Entramos a la enorme casa, todo estaba en silencio y me sentía rara. Esa sería mi casa por el resto de mis días. O eso esperaba.
El me dirigió a las Escaleras y nos asustamos cuando Rosemary apareció gritando y saltando, me abrasó y le devolví el gesto, me hinqué en el suelo y besé su frente. Ella rió y luego me soltó.
- ¿Qué haces despierta Rossie?
- Quería esperarte.
- Pero mañana debes ir al Colegio, debería de estar muy dormida.
- Ahora puedo irme a la cama, tú estás acá.
- Si linda. Y estaré el resto de tu vida, Tu Nana quiere llevarte a la cama y tu no la dejas -dije sonriendo y observando a la Señora con una sonrisa en su rostro-
- Esta bien. Pero no quiero ir mañana al Colegio.
- Es viernes, cuando tu regreses podrás estar conmigo, ¿Si?
- Si -asintió sonriendo-
- Okay, ve a dormir hermosa.
Ella besó mi mejilla, luego se acercó a Nick y él se agachó para besar su frente. Su Nana la llevó arriba, Rossie corría mientras la Señora trataba de alcanzarla, Rose tenía demasiadas energías. Miré a Nick, reí cuando me cargó y subimos las escaleras. Entramos a su habitación y me llevó a la cama donde me recostó suavemente y yo me acomodé rápido, el rió y se sentó a mi lado.
- Esto es delicioso -suspiré sonriendo-
- Lo sé linda, debes descansar, ha sido un día agotador.
- ¿Estarás cuando despierte?
- Estaré el resto de tu vida a tu lado, si lo permites.
Sonreí, el se inclinó un poco y me besó. Lo abrasé devolviéndole el beso. Se levantó y me cobijó con cuidado, había decidido bien al decidir viajar con Pants, suéter y unas zapatillas. Abrasé una almohada y cerré mis ojos, sintiéndome como parte de esa enorme casa.
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Fruncí mi ceño mientras me observaba en el enorme espejo del baño de la habitación. El vestido resaltaba mi barriga y eso me encantaba, pero mis pechos los sentía muy extraños. Se suponía que era normal, pero la sensación no me agradaba.
Negué y arreglé mi cabello dejándolo suelto. Hace dos días estaba en esa enorme casa y aún no me acostumbraba. El día anterior, habíamos ido a casa de Papá y Cathie a darles la noticia de que estaba embarazada, que nos casaríamos y que vivíamos juntos. Ellos no sabían nada y casi se habían desmayado del asombro.
Luego de eso, había ido a un salón de belleza, donde me había recortado mi cabello y oscurecido un poco el rubio brillante que llevaba, ahora tenía pequeños toques de castaño lo que me hacía sentir mejor.
... Salí del baño y ordené unas pocas cosas que había dejado tiradas. Nicholas se había ido muy temprano a su trabajo y había quedado sola en esa enorme casa. Era sábado y Rossie seguro estaba despierta ya. Suspiré y entré al armario, me dediqué a ordenar mi ropa interior en unas gavetas.
Grité asustada llevándome una mano a mi vientre, últimamente hacia mucho eso cuando me asustaba, pero simplemente era un instinto protector. Rossie estaba en la puerta del armario sonriendo y con un vestido playero celeste y descalza. Ella caminó hasta mi preocupada y me miró fijamente, le sonreí y ella volvió a hacerlo.
- No quería asustarte -dijo riendo un poco-
- Claro que no pequeña. Solo que estaba muy concentrada en lo mío.
- Oh ya. Papá tiene un armario muy grande. Las chicas de la Domestica dicen que parece mujer.
- ¿Eso dicen? -reí-
- Si, pero no vayas a decirle nada. Yo les prometí a ellas que no diría nada.
- Okay preciosa. No diré nada -sonreí- ¿Ya desayunaste?
- Si -asintió- Mi Nana dijo que papá le había dado el día libre o algo así, y que me quedaría contigo.
- Okay. ¿Ella ya se fue?
- No, dijo que te diría a ti algo primero. Solo eso.
- Okay -asentí- Ve a llamarla, y luego nos quedaremos solas, Si?
- Si.
Asintió y salió corriendo de ahí. Poco después llegó detrás de su Nana, la cual se llamaba Claire. Me gustaba más llamarla por su nombre. Me indicó que debía llevar a Rossie al dentista por la tarde y luego comprarle unas cosas en la Librería, acepté encantada y ella se retiró.
Por lo que sabía tenia treinta y ocho años y tenía una hija de dieciocho años. Y Nicholas le daba el Fin de Semana libre. Lo cual era justo. La Señora disfrutaba de una libertad exclusiva con la pequeña y cuando ella quería. Rossie se sentó a mi lado, en el suelo mientras yo sacaba unos calcetines de mi maleta. Aún no terminaba de desempacar, la holgazanería algunas veces me vencía.
Miré a Rossie la cual me observaba con el ceño fruncido. O más bien observaba mi mano sobre mi vientre cuando yo me estiraba. Acomodé otro par de calcetines y luego la miré.
- ¿Pasa algo Rosemary?
- No -negó frenéticamente-
- Okay, ¿Por qué me miras así?
- ¿Así como?
- ¿Me estás retando Rosemary? -reí-
- No -negó- ¿Por qué tú estomago es así? ¿Estás gorda? -reí cuando lo dijo-
- Oh Rossie, es esto -miré mi barriga-
- Si, ¿Por qué es así? -Se inclinó hacia mí e intento tocar mi barriga pero se arrepintió inmediatamente-
- ¿Quieres tocar?
- ¿Qué tienes ahí adentro? -seguía seria lo cual me puso nerviosa-
- Rossie, creo que esto...
- ¿Qué hay ahí? -Levantó un poco su tono-
- Rosemary...
- ¿Tendrás un bebé?
Ella se puso de pie y solo la mire. Volví a acomodar más calcetines y ella seguía ahí. Bufé y la miré. Me veía como si estuviese furiosa conmigo. Eso me preocupó, se estaba poniendo en un plan de rebeldía. Y no sabía cómo lidiar con eso.
- ¿Tendrás un bebé ______? ¿Un bebé de mi papi?
- Rossie... -deslicé un poco mi brazo y tomé mi teléfono-
- Yo no...
- ¿Qué pasa Rosemary? -Suspiré- ¿Te molesta que vaya a tener un bebé? -la miré preocupada-
- No quiero un bebé.
- ¿Por qué? -Dije mientras marcaba el número de Nicholas-
- Porque no -dijo totalmente seria-
- ¿Por qué... ¿Aloh?... -la miraba mientras hablaba con Nick- Nicholas, Rossie, se dio cuenta, está muy seria... -suspiré- No sé qué hacer...
Me sorprendí cuando ella salió de la habitación corriendo, corté la llamada y salí detrás de ella, alcancé a ver como bajaba las escaleras, tuve que hacerlo a una velocidad más rápida de lo que podía. Ella se dirigía al jardín, la alcancé y salí detrás de ella, tomé su brazo y ella me miró furiosa. La abrasé y ella trataba de soltarse, pero no la solté. La jalé suavemente hasta una de las sillas de mimbre que había ahí, me senté y la senté a ella en mis piernas. Recosté su cabeza en mi pecho mientras hacia un sonido tranquilizador. Ella se relajó un poco y me incliné a mirarla, veía hacia un punto infinito del enorme jardín con el que la casa contaba.
- Rossie... -susurré-
- ¿Si?
- ¿Por qué te molesta que yo vaya a tener un bebé? Será un bebé lindo y es tu Hermano menor.
- ¿Es niño?
- No lo sé. Aun no se puede saber, ¿Qué quisieras que fuese?
- Niña -torció sus labios en un intento de sonrisa-
- ¿Niña? -Sonreí- Es lo que yo también quisiera. Pero, ¿Por qué te molestas?
- ¿Vas a dejar de quererme cuando el bebé nazca?
- Claro que no linda. Voy a quererte muchísimo más, ¿Sabes por qué?
- No -negó-
- Porque serás una linda hermana mayor. Tu le mostraras como ser un alumno bien, tú serás su maestra y eso. ¡Vas a jugar con él! Y luego, cuando vaya creciendo le diremos, ‘Rossie hacia esto y esto cuando era como tú...' ¿No te gustaría?
- ¿Y jugará conmigo?
- Claro que sí. Será como tener una muñequita, claro, a esta debes tratarla muy bien y con cuidado. Sera una personita que a la que le irás mostrando como ser y divertirse como una niña. ¿Me entiendes?
- Si -asintió- ¿Y si mi papi ya no me quiere?
- ¡Pues claro que lo hará! Eres su favorita. Cuando este bebé nazca, ese amor se partirá en dos, si te da un beso, se lo dará al bebé, si te compra algo, le comprará algo al bebé. Tu papá y yo te amamos mucho, ¿Si? No tienes porque sentirte mal.
- Okay -sonrió-
- Ese bebé te amará mucho a ti. Y tú debes amarlo a él. No te preocupes linda, nadie se olvidará de ti. Yo nunca lo haría, porque eres muy hermosa. Sé que nunca seré como tu mami, pero estoy encantada de que ella me haya dejado en su lugar.
- ¿Cuándo saldrá de ahí? -Señaló mi barriga-
- Falta mucho para eso, solo lleva casi cuatro meses acá. -Toqué mi barriga-
- ¿Cuánto falta?
- Faltan cinco meses linda. Pero tú podrías ayudarme con su habitación, y podremos salir a comprar su ropa y esas cosas.
- ¿Le compraras juguetes?
- Claro que si linda. Y tú me ayudarás a escogerlos.
- Okay -asintió- ¿Cuándo?
- Debemos esperar un poco más.
- Oh, Okay -asintió- ¿Y te dirá mamá?
- Si -asentí-
- ¿Puedo decirte mamá a ti?
- Claro, estaría encantada si lo haces. -Le sonreí besando su frente-
- Okay mami -sonrió besando mi mejilla-
Ella recostó su cabecita en mi pecho. Siguió hablando sobre el bebé. Era como si aún estuviese confundida pero iba comprendiendo poco a poco. La entendía, ella había crecido sola, sin una figura como mamá y como única hija. Saber que tendría un hermano era extraño para ella, eso significaba dividir su mundo para un bebé.
Pero parecía más emocionada a medida que iba comprendiendo. Al final, terminó aceptando que tendría un hermano y se le veía emocionada, aunque tenía dudas pero sabía que preguntaría luego. Poco después, quedó dormida con su cabeza apoyada en mi pecho mientras apoyaba una mano sobre uno de mis pechos. Sonreí viéndola. Era como ver a Nicholas durmiendo.
Mientras me levantaba, Nicholas apareció, sonrió y la cargó, ella rápidamente se acomodó. Sabía que estaba cansada, la noche anterior se había quedado despierta hasta muy noche, jugando a las escondidas con Nick mientras yo los veía correr de un lugar a otro. Y eso me hacía sentir parte de ellos.
Al fin me sentía parte de una Familia. Mi propia familia.

