Love, Capitulo 22.
Love.
Capitulo 22.
Suspiré un poco nerviosa al ver a Nick regresar a mi con dos pequeñas bolsas de nachos con queso. Me entregó una y se estiró a besarme, sonreí y se sentó a mi lado apartando una de sus maletas.
El se iba por algunos días. Me había dicho que me fuera con él ese día. Pero mi padre aún no me había dado una respuesta concreta. Recosté mi cabeza en su hombro mientras veíamos a varias personas pasar frente a nosotros.
- Nick.
- ¿Si?
- Dime qué lugar puedo visitar para no aburrirme en casa.
- Ah. Un buen lugar seria el Centro Comercial. -rió-
- Eres un bastardo -reí y besé su mejilla-
- Gracias mi vida. Gracias.
- Ya basta.
- Esos elogios son lo que más amo de ti.
- ¿Así? -reí-
- Claro que sí. Te extrañaré esta semana linda.
- Y yo a ti. -suspiré-
- Ya que, ¿Segura que irás la próxima semana conmigo?
- Obligaré a mi padre Nick. No te preocupes.
- Ok. No lo haré. No te metas en problemas tampoco.
- No lo haré -volví a reír-
- Bien.
Reímos y seguimos hablando sobre el viaje de la siguiente semana. Luego comenzamos a hablar sobre su familia y como eran. Me parecían muy agradables, pero terminaría de sacar conclusiones cuando los conociera en persona.
Era lo mejor.
La voz típica y aburrida de aeropuerto comenzó a sonar anunciando el vuelo de Nicholas. Lo miré y solo sonrió un poco. Me levanté junto a él y el abrió sus brazos en señal de abrazo. Lo abrasé fuerte y él me levantó del suelo un momento mientras depositaba besos leves en mi mejilla y cuello.
Me soltó y se inclinó a besar mis labios por última vez. Tomó sus maletas y sonreí nostálgica al verlo alejarse poco a poco. Tomé mi pequeño bolso y lo miré por última vez cuando estaba en la pequeña fila para abordaje. Inconscientemente corrí a él y lo besé, reímos y segundos después entregó sus documentos para verificación.
Me sonrió y luego desapareció por el largo pasillo. Miré a mí alrededor y comencé a caminar hacia la salida. Me dirigí hasta el punto de taxis y esperé uno. Cuando subí miré a la ventanilla y suspiré pensando que serian uno días demasiado largos.
~~~~~
Caminé riendo con Nathan dirigiéndonos a casa. Me lo había encontrado en la playa y él se ofreció a comprar unos helados y al final íbamos comiéndolos. Faltaban dos cuadras para llegar a casa y reí a carcajadas cuando lo empujé y chocó con un poste.
- Hey Nat.
- ¿Qué pasa tonta? -rió-
- Nada, solo, ¿Qué sabes de la novia de papá?
- Eh casi nada. Tom es el que sabe mucho. Solo tengo entendido que es amiga de papá y que le ayuda en su trabajo.
- ¿Familia?
- Nada ______. Pregúntale a Tom si quieres.
- Eso haré.
- Ok.
- ¡A ver quien llega primero!
Grité y comencé a correr calle arriba. El reía detrás de mí. Al final llegamos a casa al mismo tiempo. Reí cansada y me dirigí a la puerta para abrir. Cuando entramos pude oír la voz de mi padre en la sala. Nos dirigimos ahí bromeando y cuando llegamos, nos quedamos quietos al ver a Catherine ahí.
- Hola Hijos -dijo papá-
- Eh, hola papá -dijo Nat y me miró-
- Hola -susurré-
- Eh, ______, esta noche Catherine cenará con todos nosotros, ¿Qué dices? ¿Me ayudas a preparar la cena?
- Que te ayude ella, ya que es la nueva mujer de la casa.
Dije con amargura. Corrí hasta las escaleras y me dirigí a la habitación de Tom. Se asustó cuando lo encontré comiendo unos sándwiches de mermelada y dos latas de cerveza a su lado, y vestido con pijama aún.
Me sonrió y me indicó que me sentara a su lado. Llegué y me senté recostándome en las almohadas, luego lo miré a él y luego a la televisión encendida. Era tan descarado, estaba viendo un programa de modelos en bikini.
- ¿Qué diría Danny si te ve viendo eso?
- No tiene porque enterarse boba.
- ¿Y si yo, como buena cuñada, se lo digo?
- Te mato. -Rió y dio un mordisco a su sándwich- ¿Dejaste que Nick se fuera?
- Eh, si -reí-
- Ya. -Sonrió- ¿Viste a Catherine?
- Si, cenará con nosotros. Papá me dijo que le ayudara con la cena, ni loca haré eso.
- ¿Por qué ______?
- Porque no. No la conozco, y si ella es la nueva mujer de papá, que le ayude ella.
- Ya ok.
- ¿Qué sabes tú de ella?
- Eh, bueno. Tiene treinta años. Estuvo casada pero se divorció hace dos años.
- ¿Hijos?
- Si. Una niña de quince, y vive con su padre. Dice que la visita dos veces al año.
- Ya. -Asentí- ¿Me das a probar? -Señalé la cerveza-
- ______...
- Dame, ya he tomado.
- ¿Mucho?
- ¡Claro que no imbécil! -Me estiré, le pegué y le quité una de las cervezas-
- ¿Entonces? -me miró sorprendido-
- Soy mayor de edad, ¿No?
- Pero no para poder tomar.
- No importa -le di un largo sorbo a la cerveza- Es deliciosa.
- Solo no te hagas adicta hermana.
- Claro que no -reí-
- Eh. ¿Viajarás la otra semana?
- No lo sé. Papá no me ha respondido.
- ¿Cómo lo hará si eres así de rebelde?
- Ya Ok. Voy a cambiar para que me dé el ‘Si'
- Si claro, ya quiero ver eso.
- Lo verás idiota -reí-
~~~~~
Bajé las escaleras descalza. Solo llevaba puesto un diminuto vestido de playa, mi cabello amarrado en un moño algo desordenado y sin nada de maquillaje. Sonreí al sentir olor a lasaña. Caminé hasta la sala y me tiré sobre Nathan, el rió y comenzamos a pelear cayendo al suelo.
Reímos como locos mientras peleábamos, todo en broma. Mi vestido se arrolló en mi cintura pero al menos llevaba un pequeño short negro. Esos típicos que usan las cantantes en los conciertos. Si, uno de esos.
- ¡Nathan! -Grité riendo cuando mordió mi brazo-
- Eso te pasa por malvada. -rió-
Jalé su cabello y ahí me dejó debajo de el. Grité riendo aún más fuerte cuando tomó uno de mis pies y comenzó a arrastrarme por la casa. No podía detenerlo. Cuando Tom apareció solo comenzó a reír como loco. No hice más que dejarme hasta que nos encontramos a Catherine y me levanté rápido.
- Eh, Nathan, vamos a...
- No es de Señoritas hacer ese tipo de juegos, ¿Lo sabías? -dijo mirándome-
- ¿No tuviste adolescencia o qué? -Dije riendo y me alejé por el corto pasillo-
Llegué al sofá y me tiré ahí. Nathan llegó y se sentó a mi lado, lo abrasé y miré mi teléfono el cual vibraba en el sofá. Sonreí al ver un mensaje de texto proveniente de Nick. Nathan comenzó a molestarme pero por ultimo nos quedamos respondiendo el mensaje con una bromita que molestaría a Nicholas.
Nathan escribió el mensaje como si fuese novio mío. No tardó en llegar respuesta de parte de Nick adivinando que era Nathan. Reímos y comencé a textear con Nick mientras terminaban la cena. Sonreía de vez en cuando a los que Nathan se acercaba para leer, lo apartaba riendo y seguía molestándome.
Nos asustamos al escuchar cómo, Catherine, nos gritaba que la cena estaba lista. Miré a Nat, y sonreímos cómplices dirigiéndonos al comedor. Esa mujer, no me caía nada bien.
Loading comments
Please wait

