Love, Capitulo 51.
Love.
Capitulo 51.
Sonreí viéndome al espejo, arreglé mi cabello en un moño, un tanto desarreglado. Me giré y metí mi cámara fotográfica en mi bolso junto a los distintos lentes de esta. Miré a Bailey y Queen sentados en mi cama y viéndome fijamente mientras ambos masticaban goma de mascar de canela, olor, que se sentía en toda la habitación.
Negué y tomé mi billetera y mi iPhone , miré a Queen la cual me sonreía.
- ¿Qué pasa?
- ¡Vas a tomarle fotos a una niña, que es sobrina del hermano de tu Ex Novio!
- Es mi trabajo Queen. Debo hacerlo.
- ¿Sabes si es la hija de Nicholas?
- No lo sé, y no me importa, si es ella, pues qué bien.
- ¿Cómo dices que se llamaba?
- Rosemary.
- ¡Hasta recuerdas su nombre!
- Queen, eres igual de molesta que Thomas, ¿Lo sabías?
- Por algo soy su esposa, ¿No?
- ¡Papi! -gritó Bailey al entender de que hablábamos-
- Si pequeño, tu papi ha mal educado a tu mami. Debo irme -besé la frente de Bailey y luego le pegué a Queen en el hombro, ella rió- Nos vemos Queen.
- Nos vemos ______.
Reí y salí de la habitación. Pasé por la sala y agarré mi iPad y salí del apartamento rápido. Caminé hasta el elevador y entré esperando que bajara hasta el primer piso. Ya ahí, salí hasta afuera y caminé media cuadra hasta llegar a mi auto. Subí con calma y dejé mis cosas en el copiloto.
Luego comencé a manejar en medio de las enormes y transitadas calles de Nueva York.
~~~~~~
Me sorprendí al entrar por un pequeño sendero. Al parecer Kevin vivía en The Hamptons una zona de residencias muy exclusiva en Nueva York, estacioné mi auto detrás de una camioneta blanca. Me bajé con mi bolso y las otras cosas. Caminé hasta la enorme puerta de madera oscura, toqué el pequeño timbre amarillo, sonreí al ver el color.
Miré a mí alrededor y me asusté cuando la puerta se abrió y una muy linda chica en tacones y un vestido rosa pálido ajustado a su cuerpo abrió. Le sonreí y ella hizo lo mismo.
- ¿Eres la fotógrafa?
- Sí, soy ______ Bennett.
- Soy Danielle Jonas. Un gusto conocerte, pero ven, puedes entrar.
- Gracias.
Entré y la esperé mientras ella cerraba la puerta. Me sonrió y me indicó por dónde ir. La seguí mientras observaba a mí alrededor como cualquier persona nueva en esa casa. Llegamos a una enorme sala donde me indicó que me sentara. Ella hizo lo mismo y me miró.
- Te ves muy joven para ser fotógrafa, ¿Qué edad tienes?
- Tengo veinticuatro.
- Oh, qué bien. ¿Trabajas sola?
- No, con mi cuñada, ahora es mamá y bueno, trabaja solo medio tiempo.
- Si, supongo que ser madre es difícil.
- Creo que sí. ¿No tienes hijos?
- No, Kevin y yo aún no nos decidimos.
-sonreí- Oh, ya.
- Si.
- ¿A quién es que voy a fotografiar?
- ¿Kevin no te dijo? -Se levantó y caminó hasta asomarse por las enormes escaleras-
- No, solo me comentó que era una niña.
- Oh, sí. Es Rosemary. La hija de Nicholas.
Me sorprendí pero no dije nada, ella me miró y sonrió. Volvió a sentarse frente a mí y esperé mientras veía a mí alrededor, Danielle notó eso y sonrió para luego ver a las escaleras. Saqué mi teléfono de mi bolso y suspiré al ver que se trataba de papá, me disculpé con Danielle y me levanté alejándome un poco.
Hablé con papá sobre el viaje que teníamos con Queen, Thomas y Bailey dentro de tres días para el cumpleaños de Ebony. Oí un par de risas y terminé de hablar, cuando me giré, me tope con un par de ojos extremadamente grises frente a mí. Me sorprendí al ver a Rosemary ahí.
Ella no me reconocería pero yo a ella... ¡Dios! Era hermosa. Tenía un cabello rubio recogido en un hermoso moño en lo alto de su cabeza, vestía un lindo vestido del mismo tono que el de Danielle y unas zapatillas blancas. Sus pestañas eran hermosas y resaltaban sus ojos, ella sonreía mientras sostenía un pequeño oso blanco.
Solo recordé el enorme oso que un día le había obsequiado. Me agaché a su altura, era muy pequeña para tener... ¡Siete años!
- Así que tu eres Rosemary -le sonreí-
- Si -miró a Danielle la cual le asintió sonriendo-
- No desconfíes, ¿Sabias que te tomaré unas hermosas fotos hoy?
- Si, mi nana dijo que me pondría este vestido para unas fotografías. La Tía Dani me lo compró.
- Y es realmente hermoso, te ves como una princesa.
- No me gustan las princesas.
- Oh perdón, entonces... Como una linda muñequita. Una muñequita que le hace compañía a ese osito.
- Si -sonrió- Se llama Babby.
- ¿Babby? Es un lindo nombre. Debes quererlo mucho.
- Si, mi abuela me lo obsequió.
- Debes tener una linda abuela, ¿No?
- ¡Es encantadora! -Dijo en un pequeño grito con moderación-
Reí y volví a incorporarme. Su nana, una mujer de edad mayor la llamó pero negó y me miró a mí. Le extendí mi mano y ella la tomó inmediatamente, Dani y su Nana sonrieron, Ambas me indicaron por dónde ir. Mientras caminábamos en medio de pasillos, Rossie me hablaba sobre su colección de peluches y el porqué algunos no tenían nombre.
Se portaban muy mal y su castigo era estar sin nombres. Era gracioso escucharla. Y era tan tierna.
Entramos a un enorme salón el cual estaba decorado de rosa y celeste pastel. Había un pequeño sofá blanco y cojines rosas. Todo el escenario se había mandado a montar el día anterior. Por eso costaba mucho una sesión, porque entregábamos hasta lo último para tener una perfecta sesión fotográfica.
Rose soltó mi mano y le indiqué que se sentara en el sofá mientras arreglaba algunas cosas con las luces, eran pocas y por eso había decidido ir sola. Miré a Danielle la cual le indicó a la Nana de Rossie que podía tomarse el rato libre.
Comenzamos las fotografías con Rossie sentada en el sofá, Dani la hacia reír para que se sintiera divertida y diera lo mejor en las fotos. Me di cuenta de que Rosemary seria perfecta para esas campañas de ropas para niños y temas como esos. Tomamos al menos diez fotografías en el sofá, en distintas posiciones. Apartamos el sofá y le dimos una sombrilla blanca y de orilla rosa.
Dani me ayudo a tirar caramelos desde arriba para que pareciera una lluvia de estos. Rossie se metió tanto en la idea que comenzó a bailar bajo la ‘Lluvia' que Dani le estaba creando.
Pasamos largas horas ahí dentro. Cuando queríamos parar, Rose quería más fotografías y no podía negárselas. Ella, al final dijo que estaba cansada y se quedó sentada en el sofá, con la sombrilla al lado y comiendo un caramelo, no se despagaba de su oso.
Mientras miraba las fotografías, Dani le indicaba a la pequeña que podía quedarse con todos los caramelos pero que debía recogerlos primero. Encantada, Rossie aceptó y Dani se acercó a mí.
- Están hermosas las fotografías. -Dijo detrás de mí-
- Si, ella es hermosa, yo solo hice mi trabajo.
- No sabes. Es una traviesa de primera, ella nunca se queda quieta.
- Se nota, tiene mucha imaginación y es muy activa.
- Me encanta que nos visite una vez al año. Siempre me hace compañía. Su Nana siempre viene con ella. A Nick no le gusta dejarla a cargo de las Aeromozas.
- Puede ser peligroso.
- Exacto.
- El debe quererla muchísimo.
- Más que eso. Da la vida por ella. Cuando cumplió los veintiuno, el estado le entregaba a Rosemary, al siguiente día de su cumpleaños, comenzó los trámites para efectuar eso.
- Oh Dios -reí-
- Si, luego, la trasladó desde Los Ángeles hasta Carolina. Actualmente viven ahí.
- Oh ya.
- Si. Nick la ama, es la única luz en su camino. Le alegra la vida aunque a veces, le cuesta controlarla, Rose puede ser muy caprichosa cuando quiere.
- Lo imagino -dije viendo a Rossie que recogía los caramelos sonriendo y metiéndolos en una cubeta blanca-
- Si. Nick es un buen hombre, todos estamos orgullosos por eso. Se dedica a su hija y solo ella es su mundo. Es un hombre con un trabajo realmente importante y lleva el control de su vida y la de esta pequeña.
- Eso debe ser grandioso, digo, para él.
- Oh claro. Kevin y Joe, que son sus hermanos, lo visitan de vez en cuando, lo obligan a salir. Pareciera que nada causa efecto en el. Tuvo una novia... Se llamaba, Amm... Creo que Erín. Si así se llamaba...
- Ajá -miré a la pequeña-
- Y bueno, parecía que se amaban y esas cosas. ¡Hasta creo que se iban a casar! Pero ella comenzó a cansarse de que él, que le importara más su hija que ella. Ya sabes, trabajo, hija y casa. Al final terminaron y la única mujer en la vida de el es Rossie y Denisse.
-reí- Ya lo creo.
- Pero... Todo lo lleva bien.
- Lo imagino.
~~~~~~
Sonreí viendo a Rossie la cual me tenía sentada frente a ella mientras contaba los caramelos. Kevin había llegado y habíamos hablado un poco sobre las fotografías que serian enviadas a Nick para que escogiera las mejores.
Pero mientras, Rose me tenia ahí, sentada en el suelo frente a ella, clasificaba los caramelos por color.
- ¿Quieres llevarte algunos? Creo que la Tía Dani compró muchos.
- No pequeña. Quédatelos tú. Pero debes comerlos poco a poco, no todos a la vez.
- ¡Es lo que siempre dice mi papi! Y eso no me gusta.
- Pero tiene razón. ¿Te gusta vivir con tu papi?
- Si, aunque a veces es regañón.
- ¿Por qué?
- Porque siempre lo molesto. Y él a veces a mí, me trata como a una princesa y eso.
- Pero eso es bueno, porque él te ama.
- Yo lo amo a él. ¿Sabias que jugamos a las escondidas? Es divertido.
- ¿Enserio?
- Si. Vivimos en una casa así, muy, muy, muy grande. ¡Parece un castillo! -sonrió-
- ¿Tu casa es gigante?
- Si, pero nadie le dice casa... Todos dicen que es una mansión, no lo sé.
- Ajá.
- Entonces, es divertido jugar con él a las escondidas, porque, como la casa es gigante, cuesta que él me encuentre a mí.
- ¿Y tú a el?
- Cuando me encuentra a mí, ya no me gusta jugar y el comienza a hacerme cosquillas.
- ¿Lo quieres mucho, verdad?
- Oh sí. Aunque algunas personas siempre me molestan.
- ¿Por qué?
- No lo sé. Papá es algo como dueño de muchos lugares no sé. Una vez una chica me dijo que se casaría con papá para poder mandar sobre todo el pueblo.
- Oh ya
Asentí comprendiendo, Nick había heredado todos los puestos pertenecientes a su padre en el pueblo, prácticamente era casi el dueño de todo el pueblo.
- ¿Vives cerca de la playa?
- ¡Oh Si! Mi casa está a la orilla de la playa, papá me lleva tres veces por semana por las mañanas.
- ¿Y te diviertes?
- Si, mucho.
Sonreí y suspiré. Luego, Kevin regresó y me levanté tomando la pequeña memoria Micro SD. Le agradecí y me dijo que ahí iban solamente las fotografías escogidas. Rossie se levantó, me agaché un poco y besó mi mejilla antes de despedirse de mí.
Luego corrió por el pasillo en busca de Dani. Miré a Kevin, me acompañó hasta la puerta y nos despedimos. Caminé hasta mi auto y acomodé mis cosas ahí. Mientras salía de esa enorme mansión, sonreí al pensar en Rosemary y lo grande que estaba.
Y en toda la información que me habían dado sobre Nick. No le tomaba mucha importancia pero me sorprendía el hecho de saber la vida que llevaba.


